Las invitaciones son donde más se atasca el uso compartido en familia, y casi nunca es porque alguien haya decidido que no.
No la han aceptado#
Comprueba la dirección. Una errata, una dirección de trabajo antigua, una cuenta que abandonaron hace años: esta es con diferencia la causa más frecuente.
Comprueba el spam. Un correo de un servicio del que nunca han oído hablar, con un enlace dentro, es exactamente lo que los filtros de spam están hechos para atrapar.
Envíala por otra vía. En vez de reenviar el correo, mándales el enlace directamente por donde sueles escribirles. Ese único paso rescata más invitaciones encalladas que ninguna otra cosa, porque llega a un sitio donde de verdad están mirando.
En las invitaciones a álbum y círculo puedes ver si se ha abierto, lo que separa «la vio y no se ha puesto» de «nunca llegó». Las de hub solo muestran si se ha aceptado.
Ha caducado#
Las invitaciones duran alrededor de una semana. Si la tuya caducó, envía otra: no hay límite.
La aceptaron pero no ven nada#
Comprueba a qué se les invitó:
- Una invitación a un círculo les muestra los álbumes compartidos con ese círculo; si aún no hay ninguno compartido, no hay nada que ver, y esa suele ser la explicación.
- Una invitación a un álbum muestra un álbum, no tu biblioteca.
- Una invitación a un hub muestra los álbumes compartidos del hub, pero no lo que algún miembro haya marcado como privado suyo.
Mira Quién puede hacer qué en un álbum.
No quieren otra app#
No la necesitan. Keepr funciona en un navegador en cualquier móvil u ordenador, y pueden seguir así indefinidamente.
Si no van a crear una cuenta en absoluto —una postura real y razonable— usa un enlace compartido. Sin cuenta, sin instalar nada, se abre en cualquier navegador.
Para un familiar mayor, esa suele ser la respuesta correcta y no un recurso de emergencia.
El enlace no les funciona#
Comprueba si la invitación ya la aceptó otra persona, o si se revocó. Un enlace de invitación agrupado se puede revocar en cualquier momento, y los enlaces caducados dejan de funcionar al instante.
Nadie de la familia se une#
Si no es una invitación sino el patrón general, el problema no suelen ser las invitaciones: es que estás invitando primero a las personas equivocadas. Empieza por las dos o tres con las que vives, en vez de por toda la familia extensa: Empieza por tu casa.